No se ha cumplido aún una semana del accidente de metro que segó la vida de 42 personas. Aún así, me siento con la obligación de, antes de escribir sobre cualquier otro tema, dejar sentadas mis reflexiones como valenciano y usuario del metro. No voy a hablar de balizas ni de sistemas de frenados automáticos, voy a decir simplemente lo que pienso y lo que puedo expresar.
Pienso que necesitamos una investigación profunda, un gobierno transparente y una oposición responsable. Esto significa que la prioridad es evitar nuevos accidentes y la investigación será verdaderamente útil en la medida en que permita alcanzar ese objetivo. Las responsabilidades políticas las dejaremos para cuando tengamos suficientes datos y con nuestra mejor arma: el voto. Prefiero que se hable de este tema en la campaña electoral y no que se traslade la campaña electoral a la investigación de esta tragedia.
Pienso que los valencianos, por muchos errores que hayamos cometido, no nos merecemos una televisión pública y una clase dirigente que nos diga día tras día que somos los mejores cuando los datos y muchas veces los hechos nos demuestran lo contrario. Lo preocupante es que se acaben creyendo sus propias mentiras y se crean que como somos perfectos ya no hay nada que mejorar.
Pienso que prefiero mil veces más el bienestar del día a día que el glamour ‘coent’ de las inauguraciones de alfombra roja. Pienso que debemos replantearnos las prioridades establecidas, el modelo de país y de ciudad que necesitamos y queremos.
Puede ser que me deje muchas cosas en el tintero, pero este no es un post que pueda preparar y corregir, se me hace imposible. No sé si comentaré las distintas noticias que vayan apareciendo sobre el accidente. Lo único que se a día de hoy es que guardaremos en nuestro recuerdo a las víctimas, y que por ellas, deberemos luchar para que nunca se vuelva a repetir.
Julio 10, 2006 a las 10:50 pm
A pesar de la limpieza y de la falta de acritud de tu mensaje se nota el cabreo ante una situacion insostenible.
Conozco algunos temas de tu Comunidad , concretamente de Castellon. Y la corrupcion que pululaba a sus anchas hace cinco años hizo que saliera corriendo de vuelta a mi casa.
A pesar de la perdida de poder adquisitivo, a pesar de que estaba encantado del trabajo que realizaba.
A pesar de ramalazos de envidia que he sentido cuando he sabido de compañeros que sehan comprado un chalet… o dos.
Pero me consuelo pensando que sere pobre pero honrado. ( o gilipollas, vaya Vd. a saber. :D )
Te puedo comentar que en muchas ocasiones sentia la sensacion de haber vuelto a treinta años atras.
La corrupcion, los sobres, los regalos, eran lo habitual y yo andaba escandalizado.
La presencia del “”padrino”" Fabra , no ayudaba a digerir las ruedas de molino que tenia que tragarme dia a dia.
He intentado seguir los datos que informan sobre el accidente, pero de momento he decidido enterarme de lo minimo posible, porque….. no termino de creerme que sea posible que un metro pueda circular a 80 por hora en un sitio de 40. Y que se diga que no era necesario un limitador.
Y que se acuse al muerto.
No puedo separar la paja del heno. Para mi ….Valencia esta regida por unos corruptos que no hacen mas que repartir mentira sobre mentira mientras se llenan los bolsillos.
Y a pesar de mi cariño hacia tu comunidad, no entiendo como puede haber una mayoria que se cree toda la porqueria que les arrojan. Y que no ve que la corrupcion esta pululando a sus anchas.
Si, en mi comunidad tambien hay corrupcion, supongo que como en casi todas, pero……. no creo que en ningun sitio se de el nivel del PP valenciano.
Si, tambien aqui se paga el agua mineral en la Seguridad Social.
No, no soy objetivo. Debe ser porque soy catalan.
Salut.
Julio 10, 2006 a las 11:02 pm
Antes de nada, gracias por tu comentario. Cabreo hay, pero sobre todo en forma de impotencia ante la situación que bien describes.
No se si en otros lugares pasa lo mismo, o en qué grado, pero en Valencia tenemos varios problemas añadidos: el carácter “pasota” (meninfotisme), una sociedad civil débil, una oposición inoperante, una televisión pública manipulada y un marco de crecimiento económico que ayuda a ocultar las zonas negras.
¿Hace falta un poco de optimismo ante este panorama? Creo que sí. No podemos caer en el catastrofismo porque nos paralizaría. Sin salir del realismo, debemos contribuir al debate público y sosegado de las cuestiones valencianas. Este blog tiene en parte ese objetivo.
Salutacions.